Llegadas estas fechas, nos sumergimos en una espiral infernal de consumo y gasto que sólo es equiparable a la locura que supone el black Friday o a los típicos días de rebajas.

Debemos recordar que en estas fechas tan señaladas, la idea principal es la celebración de la Navidad, una hermosa costumbre que tiene como motivo fundamental el nacimiento de Jesús, el cual vino a este mundo de una forma sencilla y austera.

Con el paso del tiempo la hemos convertido en símbolo del consumismo, del gasto y del despilfarro.

Desde hace unas semanas se ha iniciado una campaña de concienciación en los principales medios de comunicación para un consumo responsable. Nos hace especial hincapié en los excesos que se cometen, desde la enorme cantidad de comida que se arroja a los cubos de la basura como de los residuos que se generan.

Nuestra sociedad no tiene límites, recientemente se publicaba en un medio local de una ciudad de España con apenas 150.000 habitantes, que se tirarán a la basura durante el periodo de la Navidad la nada despreciable cifra de 6.000 toneladas de alimentos. A su vez, la recogida de residuos se incrementará más de un 15%.

Debemos destacar las diferentes iniciativas que se están poniendo en marcha para obtener un mejor aprovechamiento de los alimentos, en este sentido, nos gustaría destacar la que se ha puesto recientemente en funcionamiento en Francia para evitar que miles de kilos de alimentos acaben en el vertedero.

Baste un botón de muestra para darnos cuenta del agotamiento al que estamos exponiendo a la naturaleza y al medio ambiente, sin pensar en los millones de personas que están pasando necesidad o tristemente se mueren por la falta de alimentos.

El consumo desmedido, desorbitado y la sobreexplotación a la que estamos sometiendo a nuestra tierra, nos planteará tomar medidas drásticas en un corto espacio de tiempo. Los recursos son finitos y el agotamiento de los mares, por poner un ejemplo, es un claro espejo de la situación en la que nos encontramos.

Seamos responsables, podemos hacer un sin fin de recomendaciones: Adquirir lo que vayamos a consumir, comprobar y ampliar la fecha de caducidad, no descartar alimentos por pequeños golpes (siempre acabaran en los cubos de la basura de las tiendas), no utilizar bolsas de plástico de un solo uso, y así otras muchas recomendaciones para poder evitar el gasto innecesario y el despilfarro en Navidad de miles de toneladas de comida.

Todos, incluido el medio ambiente os lo agradecerá.

Feliz Navidad