Una famosa canción de uno de los grandes del pop español empieza con una estrofa premonitoria que dice: “Un día cualquiera no sabes qué hora es…” Eso es lo que pensamos cuando hacemos visitas periódicas para comprobar el estado de nuestros pantanos y embalses de la comunidad de Madrid.

Parece que el tiempo se detiene, que no avanzamos, que todo sigue igual, que nada ha cambiado, que las múltiples campañas de concienciación de cuidar nuestras aguas y respetar el entorno, lamentablemente sirven para muy poco.

Bueno, queda la satisfacción de los que dedicamos parte de nuestro tiempo a cuidar y limpiar el medio ambiente, satisfechos del trabajo realizado, pensamos al menos estará un tiempo libre de residuos.

De las personas conocemos sus conductas, de los organismos públicos Comunidad y Ayuntamientos nos cuesta más entenderlo.

La foto denuncia demuestra la inoperancia de las instituciones, la dejadez, el bochorno que supone no molestarse en recoger lo que los ciudadanos han depositado en los contenedores. La desidia y la falta de interés por lo que representa el cuidado del medio ambiente.

No basta con gastarse miles de euros justificando actuaciones y campañas que luego no tienen ninguna continuación, basta un ejemplo de lo que no debería permitirse jamás.

¿No da vergüenza ajena?

A la vista de las fotos, nos hacemos las preguntas básicas que todo el mundo se haría:

¿Cuánto tiempo ha transcurrido desde la última vez? ¿Meses?

¿Tanto cuesta limpiar y adecentar cualquier entrada a los embalses y pantanos?

¿No se puede dedicar un poco de tiempo al cuidado del medio ambiente?

Una imagen vale más que mil palabras, y lamentablemente no sólo es el embalse de Valmayor, estamos cansados de ver siempre la misma situación en otros muchos lugares, la misma desidia, día tras día, si no lo hacen los que tienen recursos y medios suficientes para poner coto, difícilmente lo podremos hacer el resto.

Aun así, mil gracias a todos nuestros colaboradores que nos envían las imágenes, seguiremos haciendo todo lo que esté en nuestras manos para darlo a conocer.

Sobran las palabras, nos quedan sólo las imágenes, los artículos denuncia.

Tristemente, la letra de nuestra canción parece que quiere ser protagonista una vez más, “Un día cualquiera no sabes qué hora es…”